Incertidumbre .vs. transportación espacial o temporal

Me encanta encontrar una entrada en la que se habla sobre el principio de incertidumbre de – nada más y nada menos que – Heisenberg. Este es uno de los principios más famosos de la Física Cuántica, pues da lugar a las situaciones más difíciles de comprender desde nuestra experiencia cotidiana.

En este principio se basa el famoso gato de Schrödinger, el cual no está muerto ni vivo sino en un estado se superposición de ambas posibilidades. Al estar dentro de una caja con un dispositivo que suelta gas venenose en función de la emisión de una partícula radiactiva, un fenómeno completamente aleatorio e impredecible, ninguna persona puede saber si el gato sigue vivo o si – lamentablemente – ha muerto. 

Por suerte, ¡es solo un experimento mental! Ningún gato fue sacrificado en nombre de la ciencia y, ni falta que hubo. Este experimento se hizo muy famoso y forma parte del conocimiento popular, por su gran simplicidad. Además, ilustra muy bien cómo un observador – una persona – no puede hacer una medición (ver si el gato vive o no) sin afectar el sistema que estudia (debe abrir la caja y mirar).

Y, aunque esto – la apertura de la caja – no detone el dispositivo que mataría al gato. El sistema se ve afectado de alguna forma, es posible que una pequeña vibración al abrir la caja mate al gato, o puede que no. Siempre es posible que el físico sea, también, un neurocirujano con un pulso tan firme que consiga salvar a la pobre mascota. 

 

 

Pablo Della Paolera

El principio de incertidumbre de Heisenberg [1], dice que no se puede saber exactamente la posición y velocidad de una partícula al mismo tiempo. Si se sabe con exactitud dónde está, no podemos saber cómo se mueve. En cambio, si se sabe con certeza cómo se mueve, no podemos afirmar dónde está.

No hace falta saber mucha Física para conocer que los cuerpos están hechos de moléculas, átomos, partículas que además de estar en un  lugar determinado, se mueven oscilando. O sea que si fuéramos capaces de ver detalles hiperfinos de un objeto, veríamos cómo oscilan sus partes como si fuera de gelatina temblorosa.

maquina-del-tiempoSupongamos que disponemos de una máquina del tiempo que es capaz de enviar un objeto al pasado o al futuro. Debe copiarlo fielmente (clonarlo) para aparecer tal cual es en otro tiempo. Para eso, se debe saber exactamente la posición y velocidad de cada partícula…

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